Sueños de un número uno

Por Pablo Viola: @pviola14

Comenzó el año para Juan Martín Del Potro y con él, la esperanza de volver a tomar protagonismo en los primeros puestos del ranking mundial. Tras un segundo semestre inolvidable en 2016, con victorias ante los mejores del mundo y la clara demostración de que su tenis está intacto, el tandilense se preparó a conciencia para encarar la nueva campaña.

En el inicio de 2017, Del Potro no cedió a la tentación de viajar a tierras australianas y ejecutó un plan para adquirir la base física necesaria para encarar el año. La decisión incluyó en su camino un torneo que tiene mucho significado en su carrera, Delray Beach, aquel del título en 2011, punto de partida del primer relanzamiento, y escenario de su vuelta en 2016, donde desde la nada misma, intentó jugarlo y alcanzó las semifinales.

Como sucede en todos los regresos, el tandilense fue de menor a mayor, con algo de inconstancia pero demostrando que es superior a jugadores de riesgo, como el propio sudafricano Kevin Anderson -a quien le ganó por sexta vez en seis duelos entre sí-, derrotándolo con un doble 6-4 que le permite aguardar a su próximo rival, el bosnio Damir Dzumhur. En el camino, de avanzar a cuartos, aparece su verdugo de 2016, Sam Querrey.

Actual número 42 del ránking mundial y ganador de 19 títulos ATP en su carrera -el último en Estocolmo en octubre de 2016-, Del Potro tiene pautados el torneo de México y posteriormente los Masters 1000 de Indian Wells y Miami. Todos sus pasos de inicio de temporada serán sobre canchas duras y en ellos, de tener correctas actuaciones, la posibilidad de poder catapultarse aún más arriba en el escalafón masculino.

Alejado del circuito durante más de tres temporadas en su carrera -si sumamos cada una de sus operaciones-, y más allá de tener que volver a luchar por integrarse al top ten en las situaciones mencionadas, Del Potro ha demostrado poseer las armas necesarias desde su condición técnica y mental para vencer a los mejores del mundo como ningún jugador del circuito las tiene, excepto en forma circunstancial.

Para el mejor jugador de la Argentina, este fue su primer partido oficial desde el último 27 de noviembre, aquel en el que diera vuelta el duelo ante el croata Marin Cilic -perdía dos sets a cero-, durante el cuarto punto de la serie final de la Copa Davis, previo a la consagración definitiva de la Argentina con el éxito de Federico Delbonis sobre Ivo Karlovic.

Esta victoria ante Anderson, apenas fue el primer paso en un 2017 con esperanzas sustentadas en su talento, en el vulnerable inicio de año de los dos mejores del mundo, Murray y Djokovic, en el relanzamiento de la propia historia del tenis con Federer y Nadal, y en la creencia de que su tenis definitivamente está en un nivel de excelencia para prevalecer ante esa categoría de jugadores.

Nada ha sido imposible en la carrera del ganador del US Open 2009 y en esta oportunidad el sueño puede llegar a plasmarse. Tras una transición con marcas elevadas como las de Río 2016, Copa Davis, título ATP y victorias ante los mejores del planeta, apenas estamos transitando el inicio de un año que puede marcar su resurrección definitiva y elevarlo a la cima del ranking mundial. ¿Suena pretencioso? Sí, nada que no pueda justificar la calidad del intérprete. A prepararse.

Proa hacia la Bahía de Guanabara

La primera vez había sido en 1947, a dos años apenas del término de la Segunda Guerra Mundial y de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. La más reciente será, siete décadas después de aquel 1947 en que se promulgaba en la Argentina la ley del voto femenino, en estos inicios del siglo XXI, en este 2017. Precisamente, hoy, viernes 10 de febrero, a las 19, en la sede Dársena Norte del Yacht Club Argentino, se realizará la reunión de capitanes con miras a la XXV Regata Oceánica Buenos Aires-Río de Janeiro, cuya largada se prevé para este sábado (11 de febrero) al mediodía y estará reservada a competidores de las fórmulas ORC Internacional, ORC Club y ORC Crucero, además de Veleros Clásicos y tripulaciones en dobles.

Según consta en la memoria del Yacht Club Argentino, Hipólito Gil Elizalde, director de la Revista Yachting Argentino y tripulante del legendario Fjord II, había echado a correr en 1945 la idea de unir la Argentina con el Brasil a través de una pierna entre «la Reina del Plata» y Río de Janeiro, separadas por 1200 millas náuticas. Integraron la primera Comisión Organizadora, además del propio Hipólito Gil Elizalde, Rufino Rodríguez de la Torre, Germán Frers, Claudio Bíncaz, Pedro Breuer Moreno.

Diez barcos —ocho argentinos y dos brasileños— se inscribieron. Nueve de ellos partieron el sábado 4 de enero de 1947; el Fjord III, de Germán Frers (vencedor en 1950, entre 31 embarcaciones ya), saldría un día más tarde, el domingo 5 de enero de 1947. Alfard, de Felipe A. Justo, cruzó la línea de meta en primer lugar en la Bahía de Guanabara (segundo llegó Vendaval, de Cándido Pimentel Duarte). Los acompañantes de Felipe A. Justo eran Claudio Bíncaz, Benito de la Riega, Humberto Machiavello, Jose H. Monti, Hércules Morini, Alberto Suñer, Fernando Soriano y Hugo V. Tedín. El velero Alfard se impuso con una marca de 257 horas, 40 minutos y 21 segundos, aunque el menor tiempo real le correspondió a Fjord III (10 días, 17 horas, 40 minutos y 40 segundos), que se adjudicó por ello la Copa Horizonte.

A lo largo de la historia, ya han recorrido este tramo 617 barcos de 15 países: Alemania, la Argentina, Australia, el Brasil, Chile, los Estados Unidos, España, Holanda, Italia, Noruega, el Perú, Portugal, el Reino Unido, Sudáfrica y el Uruguay. Pero el único que ha ganado en dos ocasiones y en forma consecutiva ha sido la nave estadounidense Ondine, de S. A. Long, en 1965 y en 1968. Los últimos en haber festejado, en 2014, fueron Joanne, de Félix Noguera, en la flota de Veleros Clásicos; el también velero argentino María María, de Martín Nacarato, en ORC Club (distinguido con la Cinta Azul por haber sido el más veloz, con 11 días, 2 horas, 39 minutos y 27 segundos); y el uruguayo Josephine, de Carrau, en Tripulación en Dobles. Tanto el mejor tiempo corregido como el mejor tiempo real datan de 1987: el mejor tiempo corregido, en manos de Daphne, de Germán Frers (4 días, 9 horas, 4 minutos y 48 segundos); el mejor tiempo real, en poder de Cisne Branco, de F. A. Rocha Coelho (4 días, 18 horas, 52 minutos y 57 segundos).

Varios son los trofeos que se han entregado al final de la Regata Buenos Aires-Río de Janeiro: la Copa Argentina, instituida desde 1947 por el Yacht Club Argentino y otorgada al barco ganador en tiempo corregido de la Fórmula ORC Internacional; la Copa Presidente de la Nación Argentina, instituida desde 1956 por Presidencia de la Nación y otorgada también al ganador en tiempo corregido de la Fórmula ORC Internacional; la Copa Ciudad de Río de Janeiro, instituida desde 1947 por la Municipalidad de Río de Janeiro y otorgada al timonel vencedor de la Copa Argentina; la Copa Almirante José María Penido, instituida en 1959 por la Confederación Brasileña de Vela y Motor, y la Copa Alfard, instituida en 1979 también por la Confederación Brasileña de Vela y Motor, ambas otorgadas al ganador en tiempo corregido; la Copa Vendaval, instituida en 1979 por el Yacht Club Argentino y otorgada al ganador de la Serie A de la Fórmula ORC Crucero.

FOTO: Gentileza Yacht Club Argentino

 

TODOS LOS GANADORES DE LA REGATA BUENOS AIRES-RÍO DE JANEIRO

Año Velero Timonel País Fórmula
1947 ALFARD Felipe A. Justo Argentina L. I. S.
1950 FJORD III Germán Frers Argentina L. I. S.
1953 CAIRÚ II Jorge F. Geyer Brasil C. C. A.
1956 FORTUNA Luis M. Palacios Córdoba Argentina C. C. A.
1959 TANGO Raúl G. A. Decker Argentina C. C. A.
1962 CARLA Jorge J. Ferrini Argentina C. C. A.
1965 ONDINE S. A. Long EE. UU. C. C. A.
1968 ONDINE S. A. Long EE. UU. C. C. A.
1971 PLUFT Israel Klabin Brasil C. C. A.
1974 RECLUTA III Carlos A. Corna Argentina I. O. R. MK III
1977 WA WA TOO Fernando Nabuco de Abreu Brasil I. O. R. MK III
1979 MADRUGADA Pedro Paulo Couto Brasil I. O. R. MK III
1979 LA PINTA Francisco J. Tavella Argentina Cruc Lim.
1981 FORTUNA II Máximo E. Rivero Kelly Argentina I. O. R. MK III
1981 BLANCA ESTELA Fernando Acosta Carvallo Chile C. Lim. II M.
1985 CONGERE Bevin D. Koeppel EE. UU. I. O. R. MK III
1985 BLANCA ESTELA Fernando Acosta Carvallo Chile F. H. R. 85
1987 DAPHNE Germán Frers Argentina I. O. R. MK III
1987 ESPERANZA Carlos E. Fernández Argentina F.H.S.
1990 REMACHO Juan C. Oyhanart Argentina I. O. R. MK III
1990 MAGIC Carlos Wainstein Argentina I. M. S.
1993 MAX PLUS Guillermo O. Kreutzer Argentina I. M. S.
1993 URUGUAY NATURAL Gustavo Manzini Uruguay I. O. R. MK III
1996 MAITE Ramón O. Igarreta Argentina I. M. S.
1999 MANDRAKE Ricardo Umpierre Uruguay I. M. S.
2002 MANILA BIOGÉNESIS Carlos Campora Argentina Trip. Dobles
2002 FANFARRÓN II Gonzalo M. Haedo Argentina I. M. S.
2005 NUBIUM Esteban Kallay Argentina I. M. S.
2005 SENSATION – KODAK Dennis Portieri Argentina O. R. C. Club
2005 MANILA – BIOGÉNESIS Carlos Cámpora Argentina Trip. Dobles
2005 HORIZONTE Francisco Billoch Argentina Veleros Clásicos
2008 RAMBLER Ken Read EE. UU. O. R. C. Int.
2008 ESPERANZA Daniel Bado Argentina O. R. C. Club
2008 ALBACORA Jorge A. Jáuregui Argentina Trip. Dobles
2008 ESPERANZA Daniel Bado Argentina Veleros Clásicos
2011 ABBEY SEA BACCARAT Esteban Kallay Argentina O. R. C. Club
2011 FUGA Mariano Delgui Argentina O. R. C. Int.
2014 JOANNE Félix Noguera Argentina Veleros Clásicos
2014 MARÍA MARÍA Martín Nacarato Argentina O. R. C. Club
2014 JOSEPHINE Juan Carrau Uruguay Trip. Dobles

 

Derrota ante Italia y sensaciones ambiguas

Por Pablo Viola: @pviola14

Como en ningún lugar del mundo, desde hace medio siglo, el tenis en la Argentina sostiene una popularidad que la convirtió de una actividad de élite en un fenómeno por encima de la media. Todo ese proceso fue responsabilidad de Guillermo Vilas con sus actuaciones en los años 70. Tanta pasión adquirió en aquel tiempo que -al igual que sucede en el fútbol- el deporte blanco fue capaz de dividir aguas y plantear dicotomías al mejor estilo Menotti-Bilardo o Maradona-Messi. Nunca la suma, siempre la división.

Este fin de semana se vivió otro capítulo de la muy reconocida autodestrucción de una actividad que se retroalimenta desde la participación y que, a pesar de la erosión generada por varios sectores, siempre encuentra un sostén en el fervor de quien se apasiona por la misma, desde un plano amateur o profesional. Será porque en ese plano, el del llano, el deporte prevalece por sobre los intereses.

Han pasado un par de meses desde aquella consagración de Argentina en Zagreb y las consecuencias del título -en lugar de redundar en beneficios para la actividad- resultaron contrarias a lo esperado. El registro del fin de semana fue ambiguo. Actuaciones relevantes en lo deportivo como la de Berlocq, un equipo de tres integrantes ante la merma física de Schwartzman y la lucha de Pella frente el talento de Fognini. En el plano estructural un déficit marcado.

Recurriendo otra vez al fútbol, aquella frase de Jorge Valdano en la previa del Mundial de 1990: “nadé a través del océano y me ahogué en la orilla”. Italia volvió a ganar la serie de primera ronda como en Mar del Plata hace tres años. Más allá del resultado final, se mantuvo inalterable el espíritu de lucha y la unión del plantel, aquellos que llevaron a la Argentina al título en 2016. Fuera del contexto de equipo, las divisiones en el mundo del tenis volvieron a aflorar con fuerza.

Críticas fundadas y reclamos extemporáneos

Fue una semana difícil por cómo se vivió desde lo deportivo y lo periférico. La ausencia de Del Potro obligó a reestructurar aquel panorama de euforia inicial. La ecuación era: Copa Davis en nuestro poder y serie de local, igual a utilidades económicas para el desarrollo del tenis. Nada más alejado. El fin de semana tuvo un estadio a medio llenar y con escasez de estructura para albergar cómodamente al público.

¿Se cometieron errores en la organización de la serie entre Argentina e Italia en el Parque Sarmiento? Es cierto, no caben dudas al respecto. Desde el mismo momento en que se confirmó la sede, la superficie y la construcción de un estadio pequeño para el evento, se supo que Juan Martín Del Potro no sería de la partida. Desde ese instante el trabajo debió ejecutarse en base a la concurrencia. Precios de entradas accesibles y conformar un panorama viable para las empresas del mercado tenístico. Aumentar el consumo del producto tenis.

En medio de ese contexto de escasa afluencia de público y de mensajes cruzados por fuera de lo deportivo, se alzaron las voces con el reclamo impracticable de un homenaje al deporte blanco. ¿Invitar a todos los integrantes de equipos de Copa Davis a celebrar una actividad en la que siempre prevaleció el individualismo y la falta de sinceridad? ¿Era posible homenajear a Del Potro y Delbonis, cuando ellos mismos no participaban de la serie ante Italia? ¿Y si reaccionaba parte de la gente contra la ausencia de ambos? Opciones improcedentes por donde se las mire.

La madurez encontrada en el seno del equipo, fortaleciendo el grupo, compitiendo ante la adversidad y dejando hasta la última gota de sudor para ganar la serie, frente a las disputas externas por parte de dos facciones irreconciliables. Nada que nos pueda asombrar. El mismo proceso de autodestrucción existente en otras disciplinas, donde prevalecen los intereses personales antes que el bien común. Así somos y así seremos.

Es probable que ese merecimiento del título en noviembre -por todo lo que pensamos que Argentina le dio al tenis- sea un poco pretencioso. Hemos madurado en la concepción de grupo, aún nos falta en el plano periférico personal. En ese aspecto, el de los intereses creados, todavía debemos algunas materias y es probable que queden pendientes de por vida.

FOTOS: Sergio Llamera (AAT)

Visitante ilustre en la Copa América: Santiago Lange

Por innumerables razones, su vida cambió para siempre después de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. La medalla dorada obtenida en la Bahía de Guanabara junto a Cecilia Carranza Saroli en la clase mixta Nacra 17 tras haberse recuperado de un cáncer de pulmón convirtió al argentino Santiago Lange en un referente ineludible en todo el planeta, no solo desde el punto de vista deportivo (significó su tercer podio y la Federación Internacional de Yachting le otorgó el premio Mejor Navegante), sino también desde el punto de vista humano.

A partir de semejante logro, que sin duda ha acrecentado su ya conocida leyenda, Santiago Lange continuó viajando por el globo, aunque ahora encarnando una especie de mito viviente, de talismán (hasta asesoró desde los palenques al equipo Ellerstina de los Pieres durante la Triple Corona de polo). Por estas horas, Santiago Lange ha recalado en las Islas Bermudas, territorio británico de ultramar en el océano Atlántico Norte, frente a la costa este de los Estados Unidos, para brindarles su apoyo en la rueda final de la XXXV Copa América a los integrantes de la tripulación del Artemis Racing de Suecia, con los cuales este fenomenal atleta había competido en San Francisco 2013.

«Es muy gratificante para mí estar acá, en Bermudas, con el equipo y acompañando a los muchachos —comentó Santiago Lange en la página web oficial del Artemis Racing—. Están realizando un trabajo magnífico. Además, ver navegar a estas máquinas es realmente fascinante. Pude timonearlas un poco. Son increíbles. Mi corazón está con Artemis, por supuesto». Nathan Outteridge, ganador en la Clase 49er de la medalla dorada en Londres 2012 y de la medalla plateada en Río 2016, manifestó: «Santiago es un amigo, que ha venido a darnos ánimo. Sus observaciones son siempre bien recibidas. Conoce muy bien este juego. Nos ha dado muy buenas ideas».

Los seis catamaranes (Oracle Team USA de los Estados Unidos, Land Rover BAR de Gran Bretaña, Emirates Team New Zealand de Nueva Zelanda, Groupama Team France de Francia, SoftBank Japan del Japón y Artemis Racing) se preparan en aguas de las Islas Bermudas —descubiertas en 1505 por el español Juan Bermúdez, a bordo de la embarcación La Garza— con miras a las pruebas que definirán al retador del Oracle Team USA. Enfrentamientos uno contra uno y todos contra todos, iniciados el viernes 26 de mayo de 2017. Favorito es el Land Rover BAR, guiado por Ben Ainslie y campeón de las Series Mundiales Copa Louis Vuitton, compuesta por nueve etapas, la tercera de las cuales (Islas Bermudas) había quedado en 2015 en poder de los vikingos suecos del Artemis Racing.

«Ya se siente la intensidad, incluso en este momento de puesta a punto general, tanto respecto de los demás conjuntos como también dentro de nuestro propio grupo —admitió el australiano Jimmy Spithill, timonel del Oracle Team USA—. Todos queremos usar esta etapa de práctica para evaluar nuestras fortalezas y nuestras debilidades antes del primer día de regatas». Expresó el neozelandés Dean Barker, del SoftBank Team Japan: «Como tenemos pocas oportunidades de navegar en estos botes, es muy importante aprovechar cada una de ellas para poder tener un claro panorama de rendimiento y ser consistente en el futuro».

Quien logre sostener el ritmo en «la Isla de los Demonios» (los arrecifes en esta zona de huracanes, pico norte del temido Triángulo de las Bermudas, son muy peligrosos) abrazará, entre millones de dólares, espionajes, artefactos sofisticados y viejas tradiciones, la codiciada «Jarra de las 100 Guineas», el trofeo más antiguo de todos los deportes.

 

FINALES DE LA COPA AMÉRICA EN ISLAS BERMUDAS

Flota completa. Todos contra todos

Primera rueda (viernes 26/5 al lunes 29/5).

Segunda rueda (martes 30/5 al sábado 3/6).

Semifinales (domingo 4/6 al jueves 8/6).

Finales (sábado 10/6 al lunes 12/6).

Defensor del título ante retador

Sábado 17 y domingo 18 de junio, y sábado 24 y domingo 25 de junio.

FOTO: Getty Images